Cómo calmar a la parlanchina (esa vocecita de la mente) con EFT (Técnica de Liberación Emocional)
- Gina Morano

- 4 nov
- 3 Min. de lectura

Todas tenemos esa vocecita interior que no deja de hablar, la que duda, se preocupa y repasa cada momento del día.Yo a la mía la llamo “la parlanchina” y sí, a veces puede ser toda una reina del drama.
Pero aquí está el detalle: esa voz no es la enemiga. Solo intenta mantenernos a salvo, basándose en experiencias y emociones pasadas que nunca se procesaron por completo. El problema aparece cuando ella toma el control del show… ahí es cuando el estrés, la ansiedad y el agobio comienzan a dirigir la mente. Y es justo ahí donde el EFT (Técnica de Liberación Emocional) también conocido como tapping se convierte en una aliada poderosa.
Una técnica que llegó a mi vida gracias a mi hijo
A veces, las herramientas más poderosas llegan cuando ni siquiera las estamos buscando. En mi caso, conocí el EFT (Emotional Freedom Techniques) gracias a mi hijo.
Buscaba algo natural y seguro que lo ayudara a manejar sus emociones… y terminé encontrando una técnica tan simple y efectiva que ahora usamos los dos: él para calmar su mente cuando se siente frustrado, y yo para silenciar a la parlanchina, esa vocecita interna que se acelera cuando el día me desborda.
¿Qué es el EFT?
El EFT, o Técnica de Liberación Emocional, combina la sabiduría oriental de los meridianos energéticos con principios de la psicología moderna. Consiste en dar suaves golpecitos (tapping) con las yemas de los dedos sobre puntos específicos del cuerpo los mismos que se usan en acupuntura mientras te enfocas en una emoción o pensamiento que deseas liberar.
Parece simple (y lo es), pero lo que ocurre en el fondo es profundo: al estimular estos puntos, el cuerpo envía señales calmantes al sistema nervioso, ayudando a reducir la respuesta de estrés y a restaurar el equilibrio emocional.
¿Por qué funciona?
La ciencia empieza a confirmar lo que muchas ya hemos sentido en la práctica. Estudios publicados en revistas como Energy Psychology Journal y Journal of Nervous and Mental Disease muestran que el EFT puede:
Reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés.
Disminuir la ansiedad, el miedo o la tristeza en cuestión de minutos.
Favorecer la claridad mental y la calma emocional.
En otras palabras, ayuda al cuerpo a pasar del modo alerta al modo seguridad. Por eso muchas personas lo describen como un botón de reinicio emocional.
¿Cómo se practica?
Solo necesitas tus manos, unos minutos y un poco de presencia.
Identifica lo que sientes. Puede ser estrés, enojo, cansancio, preocupación… No lo juzgues, solo reconócelo.
Elige una frase de aceptación. Por ejemplo “Aunque me siento agotada y molesta, elijo soltar un poco y cuidar mi calma.”
Da suaves golpecitos (tapping) en los puntos energéticos:el lateral de la mano, las cejas, las sienes, debajo de los ojos, la nariz, la barbilla, la clavícula y la coronilla (parte superior de la cabeza).
Respira y repite tu frase. Permite que el cuerpo se relaje y continúa hasta que la emoción se sienta más ligera.
¿Cuándo usarlo?
Cuando la mente no para y la parlanchina se alborota.
Antes de dormir, si el cuerpo está tenso.
En momentos de frustración, tristeza o enojo.
Antes de una reunión o conversación difícil.
O simplemente para reconectar contigo misma durante el día.
Yo lo uso en esos instantes donde siento que mi energía se dispersa o que el día me quedó grande y es increíble cómo, con solo unos minutos de tapping, la calma vuelve a encontrarme.
¿Quién puede hacerlo?
Todos. Es una técnica segura y adaptable, ideal para adultos, adolescentes e incluso niños (¡como mi hijo!). En ellos funciona de maravilla para reconocer emociones y darles una salida amorosa.
Y en nosotras, mujeres que llevamos mil roles, es un bálsamo para esos momentos en que queremos gritar, llorar o desaparecer por cinco minutos.
Prueba este pequeño ritual
La próxima vez que sientas que la parlanchina está tomando el control, pon una mano sobre tu corazón, respira y repite conmigo:
“Aunque estoy cansada, elijo soltar un poco y agradecer lo que tengo. “No todo tiene que resolverse hoy.” Puedo descansar en mi propia calma.”
Solo unos minutos bastan para recordarte que tú diriges tu energía, no tus pensamientos.
La belleza del EFT está en su sencillez y disponibilidad constante: no necesitas herramientas, solo tus manos y tu presencia.
Así que la próxima vez que tu mente empiece a sobreanalizar, dudar o juzgar… haz una pausa, respira y da golpecitos.
Y recuerda:
La calma no consiste en silenciar tus pensamientos, sino en crear espacio para escuchar a tu verdadero ser, el que vive detrás de ellos.
Con cariño natural,
Gina Morano Tu cómplice en calma y bienestar – Pink Tomato Inside Out





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